La señora de los gatos

Una casa-árbol de lo más variopinta.

Si el otro día iba mirando al suelo (por si encontraba dinero, básicamente) y encontré una casita de hadas entre los matorrales, ayer que casualmente también iba mirando al suelo (por si encontraba dinero, supongo), encontré una casita en un tronco. A simple vista (para descubrir casitas de hadas hay que tener buena vista), en el interior del árbol no vivía ningún hada, sino una familia desestructurada formada por tres pollitos, un mono, un robot y Baby Yoda, que tampoco está mal. Y una vaca y una oveja con gafas.

¿¡Quién se ha comido la última magdalena!?

Aunque no son tan mundialmente conocidas como las hadas simpáticas con fantasía en el pelo, también hay hadas con muy mala leche y nudos en la cabeza. La de la foto concretamente entraría más en la categoría de “Barriguitas zombi recién levantada”, pero puede valer. Me la encontré en la Feria del Renacimiento (junto a otras compañeras más peripuestas), donde no desentonaba demasiado con las vestimentas y los peinados de los asistentes, la verdad sea dicha.

Aquí cuando tienes un mal día (de esos en los que además de tener los pelos a la virulé tienes el día torcido y no quieres que nadie te dirija la palabra hasta las siete de la tarde mínimo) se dice que tienes un “bad hair day” (un día de malos pelos), que es lo que le pasa claramente a esta hada-trol zarrapastrosa. Un café y un peine le vendrían de maravilla.

Charlie Brown. Peanuts. Navidad.
Hablando de maravillas y de cosas en miniatura.

Y como estamos en temporada navideña, he pensado compartir un trocito de uno de los capítulos más navideños de mi libro. No salen hadas, pero sale la señora de los gatos, quien perfectamente puede tener hadas o gnomos en el jardín como está mandado. A veces, cuando paso por delante de una casa y veo más de un gato asomados a la ventana, pienso que dentro vive una señora solterona y cascarrabias (a la par que entrañable) acompañada de muchos gatos. Por lo menos diez. Y diez gatos son muchos gatos.

En este vecindario hay más gatos que personas fijo.

“A la señora de los gatos el fin del mundo la pilló viendo las noticias en su sillón preferido. Un sillón con solera, de los que ya no se fabrican. Cualquiera que la fuera a visitar pensaría que estaba cosido a puñaladas, tanto por delante como por detrás. Pero a poco que se fijara uno, se daba cuenta de que no eran puñaladas traperas, sino arañazos. Unos hechos con saña y otros más superficiales. Tampoco se trataba de un sillón cualquiera. Era reclinable. De esos que pulsas un botón y se te levantan las piernas hasta la estratosfera y, al mismo tiempo, el resto del cuerpo se te va para atrás hasta quedar en posición prácticamente horizontal. O casi. Porque aquel sillón reclinable, con solera y arañazos por todas partes, estaba tan dado de sí como su dueña. Si la señora de los gatos apretaba el botón más de la cuenta, lo habitual era que las piernas se le levantasen más grados que el ángulo del resto del cuerpo, haciendo que la sangre le bajase a raudales hacia la cabeza y quedase inconsciente un buen rato.

«Siempre viene bien desconectar un poco». 

Tan embelesada estaba mirando la televisión, que la señora de los gatos ni cuenta se daba de que Fallon, Blake, Sammy Jo, Alexis, Michael, Adam, Krystle, Steven, Jeff y Amanda, sus diez gatos, estaban reunidos alrededor del árbol de Navidad, justo detrás del sillón. No hace falta decir que cuando diez gatos se reúnen alrededor de un árbol de Navidad, es que algo traman. En aquel saloncito se mascaba la tragedia. 

La señora de los gatos siempre decía que quería a sus diez gatos por igual. Pero era mentira. Todo el mundo sabía que a Fallon la quería un poco más que al resto. Era la mimada, su ojito derecho. La princesa con bigotes de la casa. O por lo menos lo fue hasta que un día pensó que echarse una siestecita dentro del tambor de la lavadora era una buenísima idea, que allí se estaba fresquito. El destino quiso que aquel mismo día la señora de los gatos decidiera que iba siendo hora de lavar el mantel de los domingos, que menudos manchurrones tenía. Seleccionó el programa de agua caliente y el centrifugado a doble velocidad y se fue a hacer la compra.

«Y quedaron nueve…».

Decoración navideña.
Menos es más. Y más es más también.

Como no quería que sus nietos la odiaran eternamente, les dijo que la pobre Fallon había sido abducida por los extraterrestres. Pero que no les diera pena, que se la habían llevado a su planeta, un lugar maravilloso donde los gatos no tienen que pasar el día lamiéndose sus partes porque están limpísimos y huelen a suavizante que da gusto. La enterró en el jardín del vecino y con las prisas cogió el primer gato arrabalero que vio pasar. Uno que no se le parecía en nada. Como era de esperar, sus nietos se dieron cuenta del cambiazo en menos de lo que canta un gallo, ya que dio la casualidad de que hacía meses que habían dejado de chuparse el dedo. Además, les llamó poderosamente la atención que la difunta Fallon fuera marrón con los ojos verdes y su sustituta blanca con los ojos azules. Tampoco hacía falta ser muy observador para darse cuenta.

―¡Pero abuela! Fallon era marrón y tenía los ojos verdes. Esta es blanca y tiene los ojos azules ―dijo su nieto.

―¡Pero si además es macho! —apuntó su nieta.

―Y un poco estrábico.

―¡Y lleva un collar que pone Simba!

―¿Habéis visto? Ha oído Simba y se ha girado ―observó su nieto―. En cambio, si le decimos Fallon hace caso omiso.

―Esto me huele a chamusquina.

―¿Tienes algo que decirnos, abuela?

―¿Quién, yo?

―¿Dónde está Fallon?

―¿A alguien le apetece un heladito?”.

¿Cómo saldrá de esta la señora de los gatos? ¿Morirá aplastada por un asteroide? ¿Morirá aplastada por un árbol de Navidad? ¿Morirá aplastada por sus rencorosos nietos? ¿Morirá aplastada por una decena de gatos? La respuesta en El fin del mundo a cucharadas.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s