El de…Nueva York

Friends. Edificio fachada.
El Central Perk hay que imaginárselo

Este es el edifico donde compartían rellano Rachel y Mónica con Chandler y Joey. Bueno, la fachada más bien, que en la tele lo de dentro y lo de fuera casi nunca suelen estar en el mismo sitio (ni siquiera en la misma ciudad ni en el mismo estado). Pero cuando uno va a Nueva York y pasa por este punto neurálgico televisivo, lo suyo es levantar la vista por si, por un casual, ve a Mónica limpiando obsesivamente los cristales o espiando con su telescopio a un señor desnudo en la ventana de enfrente. Lo de encontrar a Phoebe tocando la guitarra o a Rachel envenenando gente en el bar de abajo es un poco más complicado, ya que el Central Perk era una cafetería de mentira y el bar que hay debajo no se le parece en nada. ¡Qué poca visión de negocio!

La casa de Carrie. Sexo en Nueva York.
No muy lejos de aquí está la zapatería de Sarah Jessica Parker. ¡Zapatos a precios de angulas!

También pasamos por delante de la casa de Carrie Bradshaw y sus zapatos, otro punto de peregrinaje televisivo sin parangón. Me atrevería a decir que los zapatos de Carrie viven en un espacio más amplio que cualquier piso en el que he tenido la suerte de vivir, aunque también es verdad que yo tengo menos zapatos y menos de todo.

Total, que Carrie tampoco se encontraba en casa, pero como tenía la luz encendida, qué menos que pensar que estaban todas dentro merendando. Cuando se viaja siempre es mejor echarle un poco de imaginación a los sitios. A veces la realidad y la ficción no se parecen en nada y eso no puede ser.

Sexo en Nueva York. Banana Pudding.
¡Esta mierda está buenísima!

Yo te maldigo, ranking

Ranking amazon
Hay que reír.

Maldita la hora en la que se me ha ocurrido mirar el ranking de los géneros literarios más y menos leídos en Amazon. Resulta que los que más venden son los de género romántico y la fantasía en sus diferentes variantes. Y los thrillers. Y entre los que menos, los libros de humor. Da la casualidad de que el libro que llevo escribiendo año y medio es de humor… O eso quiero pensar. Pero no una comedia romántica ni una paranormal, sino de humor a secas, del de toda la vida. A lo mejor si incluyo un vampiro atormentado en un capítulo… y una escritora de best sellers románticos en otro… y un asesino que mata por barrios siguiendo las casillas del Monopoly… y puede que a la niña de Poltergeist, todavía pueda salvar los muebles. Le voy a dar una vuelta.

Bombillas
Bombillas colganderas.

Esta foto no tiene nada que ver con el texto, pero es que ya tiene un par de añitos y nunca encuentro el momento de ponerla en ninguna parte. Así que me he dicho: ¡pues aquí mismo! Es una selfie tomada en los baños de una cafetería de Nueva York. Pueden parecer unos baños turbios y oscuros donde las condiciones de salubridad brillan por su ausencia y nada bueno puede pasar. Pero nada más lejos de la realidad, son de una cafetería bastante de pitiminí. En Nueva York todo es así, pocas cosas son lo que parecen y les encanta aparentar lo que no se es. Aquí las bombillas colgaban del techo como si fueran jamones en La casa del jamón. Te tenías que agachar para no darte con una en la cabeza, y eso que yo soy un tapón.